Un tema candente: La verdad entre los Atletas y las saunas

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En invierno no hay nada mejor que sudar en la sauna. Se dice que es saludable, desintoxica y lo mejor de todo… tiene efectos anti-envejecimiento. Pero, ¿es verdad lo que dicen? ¿Pueden las saunas también estimular la pérdida de peso e incluso el rendimiento deportivo?

¿Sudar más ayuda a funcionar mejor?

La mayoría de las personas visita la sauna regularmente por la simple y mera razón de relajarse. Pocos saben que al aumentar el calor, también podrían estar aumentando sus niveles de resistencia. Un estudio ha demostrado que los Atletas que van a la sauna tres veces a la semana aumentan su resistencia deportiva en un 25% cuando siguen su rutina de entrenamiento regular. La razón: el calor aumenta el volumen de sangre – y con él el plasma sanguíneo – que facilita la actividad del corazón y aumenta las reservas de agua. Una mayor reserva de agua ayuda al cuerpo a regular mejor su temperatura intrínseca y con esto, aumenta la tolerancia natural del cansancio. Es como si el cuerpo tuviera un umbral de tolerancia, y cada vez que vas a la sauna, este umbral se eleva un poco, es decir, con el tiempo el cuerpo tarda más en agotarse.

Favorece el desarrollo muscular

El desarrollo muscular se relaciona normalmente con el levantamiento de pesas, el entrenamiento de Bodyweight y la toma de proteínas. Pero y si te decimos que la sauna también podría tener un papel importante en el trabajo del músculo.

La hipertrofia es el término utilizado para describir el crecimiento muscular o, mucho más específicamente, el aumento del tamaño del músculo a través del aumento del tejido debido a la ampliación de las células. En nuestros músculos existe un equilibrio entre la síntesis de nuevas proteínas y la degeneración de proteínas ya existentes. Esto significa que las nuevas proteínas se transportan al músculo, mientras que las viejas proteínas se eliminan. Para que el músculo se desarrolle, es necesario que haya más proteínas sintetizadas que proteínas degeneradas. El calor de la sauna ralentiza la degeneración de las proteínas y, por lo tanto, hace que el músculo crezca más rápido.

Más fuerte, más resistente, mejor… ¿Qué es lo siguiente?

Aún hay más…

El calor de la sauna también favorece la llamada neurogénesis – el aumento de la producción de la hormona de crecimiento BDNF en el cerebro. Esta proteína estimula el crecimiento de las nuevas células del cerebro, así como protege las neuronas ya existentes. La ciencia demuestra que esta hormona BDNF aumenta la aptitud de aprendizaje y la memoria del cerebro a largo plazo.

Piensa en ello… no hay razón para no adorar la sauna. Sal del frío, entra en calor, relájate y mejora tu rendimiento todo a la vez. La prueba está en el cuerpo, el cerebro y el volumen.

Estudio 1: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16877041 Estudio 2: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17110516 Estudio 3: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21385602