El sudor, desagradable pero importante

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Manos húmedas, camisetas mojadas, esterillas de entrenamiento resbaladizas: Freeletics significa sudar a tope. Por algo el sentido del entrenamiento de alta intensidad es llevar diferentes sistemas a altos niveles, entre ellos la temperatura corporal y el pulso. Mientras que, para algunos, sudar es señal de haber entrenado duramente, otros lo asocian a la falta de aseo. Sin embargo, el sudor es, ante todo, una reacción natural del cuerpo ante diversas situaciones, como el calor, el miedo o el estrés, ¡y cumple incluso funciones de gran utilidad! Por muy desagradable que pueda ser el sudor, su lado positivo no carece de interés.

El sudor como aire acondicionado natural

El sudor enfría el cuerpo y lo protege de un exceso de calor, el cual podría afectar a las células y producir trastornos en las funciones del organismo. En el momento en el que se expulsa el sudor y este se evapora, nuestra piel se enfría, de forma que la temperatura corporal mantiene el nivel normal, o incluso baja aun más. El sudor que cae en forma de gotas o que se limpia ya no aporta nada a la evaporización. Por el contrario, el cuerpo debe generar aun más sudor para producir un efecto refrescante. Como nuestro cuerpo intenta enfriar primero los órganos más importantes, el cerebro y el corazón, solemos sudar primero en la cabeza y en la zona del pecho.

El sudor como agente limpiador

El órgano con mayor superficie, la piel, funciona también como órgano excretor de toxinas y residuos del metabolismo. Una unidad de Freeletics que nos haga sudar acelera e intensifica este proceso, protegiendo así nuestra salud.

El sudor como barrera protectora natural

El sudor, junto con la grasa que él mismo produce (sebo) crea una capa ácida de protección natural. Es comparable a un muro que repele los gérmenes y las bacterias, deteniendo su crecimiento. El PH ácido del sudor es el responsable de este efecto. Según el tipo, el PH del sudor varía entre cuatro y siete, mientras que el PH normal de nuestra piel asciende aproximadamente a siete.

El sudor como neurotransmisor secreto

El sudor no está compuesto únicamente por agua y toxinas: una parte también contiene fragancias, las llamadas feromonas, que determinan el olor individual de cada persona. Estas fragancias pueden decidir, tanto consciente como inconscientemente, si alguien nos resulta simpático o incluso atractivo. No obstante, esto no reviste ninguna importancia durante el entrenamiento, puesto que el sudor fresco no suele oler. El olor desagradable no surge hasta que las bacterias de la superficie de la piel realizan su trabajo y descomponen el sudor.

¡Beber mucho es indispensable!

Como el sudor está compuesto principalmente por agua, en caso de sudar mucho, se puede correr el riesgo de la deshidratación, lo cual no es perjudicial solamente para el rendimiento deportivo. Con el sudor se pierden también valiosos minerales en forma de electrolitos, una de cuyas funciones es garantizar el buen funcionamiento de la musculatura. Por muy sano que sea sudar durante el entrenamiento: beber suficiente agua es la clave. Para ir sobre seguro, hace falta tomar tres litros repartidos a lo largo del día, así como otro litro adicional en los momentos cercanos al entrenamiento.

El sudor se puede practicar

Cuánto suda cada uno varía de persona a persona, y lleva también un componente genético a tener en cuenta. Buenas noticias: con cada entrenamiento que llevamos a cabo, también se entrena nuestro sistema de glándulas sudoríparas. Los deportistas empiezan antes a sudar cuando llegan a cierto nivel de esfuerzo, puesto que su cuerpo ha aprendido a reaccionar de forma rápida y eficaz ante un aumento de la temperatura corporal. El porcentaje puramente de agua del sudor también aumenta, por lo que los deportistas pierden relativamente pocos electrolitos al sudar. No obstante, como tienen una tolerancia mayor al esfuerzo, muchos tienen la impresión de que los deportistas sudan menos, y que sudar mucho es señal de una baja forma física.

No querer sudar demasiado no es, por tanto, motivo para no darlo todo durante el entrenamiento. Por el contrario: mientras hayas ingerido suficiente líquido… ¡a darlo todo! ¡La ducha de después te sentará aun mejor!