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¿Las dietas yo-yo son peligrosas para la salud?

Las dietas yo-yo

Te encuentras una dieta de 6 semanas, la pruebas y pierdes algo de peso. ¡Fantástico! Pero pronto, vuelves a comer de forma normal y el peso que has perdido vuelve, así que encuentras otra dieta y pruebas de nuevo. Vuelves a empezar. ¿Te suena familiar?

El ciclo de pérdida-recuperación de peso o la dieta yo-yo como se suele conocer, es demasiado común en personas que luchan por tener el cuerpo que desean. No ayuda que haya millones de dietas que prometen hacer que pierdas peso "en 30 días o menos" restringiendo alimentos o tomando batidos, suplementos, alimentos envasados, etc. El problema es que no funcionan. Algunos estudios muestran que casi el 80 por ciento de las personas que pierden peso con dietas, vuelven a recuperarlo, e incluso ganan algunos kilos extra. Lo peor es que el efecto rebote puede causar un daño real al cuerpo y a la mente. Todo lo que quieres hacer es verte y sentirte mejor, pero al seguir una dieta yo-yo, podrías poner en peligro tu salud. Sigue leyendo para descubrir cómo:

1) Desestabiliza el metabolismo

Seamos realistas, somos animales. Nuestro cuerpo se rige por instintos, y uno de ellos es mantenerse vivo. Cuando haces una dieta rigurosa, digamos, por ejemplo que bajas de 2.000 calorías diarias a 1.200 calorías, el cuerpo entra en modo de supervivencia. Funciona así: las células grasas producen una hormona llamada Leptina, que indica al cerebro que el cuerpo ha consumido suficiente grasa. Pero cuando pierdes grasa corporal mediante la dieta, los niveles de Leptina también disminuyen, lo que te hace sentir "enojo producido por el hambre" (es decir, cuando estás de mal humor y solo piensas en comer). Esta es la estrategia del cuerpo para que comas y no te mueras de hambre. Para empeorar las cosas, durante una dieta baja en calorías, el cuerpo quema menos calorías en un esfuerzo por ahorrar energía. El hambre extrema hace que muchas personas abandonen la dieta y se peguen atracones, pero cuanto más bajo esté el metabolismo, estas personas ganan más peso que el que perdieron porque el cuerpo ha disminuido los esfuerzos para quemar calorías en un intento de crear reservas de grasa.

2) Amenaza tu bienestar emocional

Imagínate lo siguiente: estás constantemente hambriento, no comes los alimentos que te gustan y tampoco ves los resultados en el espejo. Nada desencadena una cascada de emociones negativas sobre la comida y la imagen corporal como una dieta. Muchas personas tienen una relación insalubre con la comida, la ven como buena o mala, o como una recompensa o un castigo. Esto se intensifica en una dieta de choque cuando comer se convierte en el centro de atención.

También es probable que te sientas mal contigo mismo si estás haciendo una dieta yo-yo. Tal vez "te saltes" la dieta y luego te sientas tremendamente culpable. Las dietas de moda fomentan el pensamiento a corto plazo y hacen que perder peso sea fácil, pero debido a que estos planes de alimentación son extremos e insostenibles, las personas que hacen dieta se acaban rindiendo y sintiéndose aún más frustradas. Si repites esto una y otra vez, probablemente sientas que no tienes control alguno sobre tu peso y tu apariencia. Estos sentimientos de impotencia y fracaso pueden destruirte cuando en realidad es la dieta la culpable, no tú.

3) Estropea tu microbioma

Existen pruebas de que el ciclo de pérdida-recuperación de peso altera las bacterias beneficiosas en el sistema digestivo. Algunos estudios muestran que la pérdida y la ganancia repetida de peso pueden acabar con el equilibrio de estas miles de cepas de bacterias, conocidas como microbioma intestinal. Estos microorganismos son responsables de todo, desde mantener un sistema inmune fuerte y ayudar a la digestión, hasta reducir la inflamación y producir vitaminas B y K. En otras palabras, son importantes, por lo que debilitarlos puede causar varios problemas problemas en el cuerpo.

Es necesario realizar más investigaciones sobre otros posibles efectos negativos de la dieta yo-yo, como un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes, accidentes cerebrovascular y cálculos biliares debido al estrés que ejerce sobre el corazón y los vasos sanguíneos. La investigación en estos campos no es todavía muy concluyente. Lo que sí sabemos es lo siguiente: no existe una dieta milagrosa, y perder peso repetidamente y recuperarlo es perjudicial para tu salud. La única forma de ganar esta guerra es haciendo cambios permanentes en tu alimentación y rutina de ejercicio. No es fácil, pero los Atletas Libres saben que se puede conseguir.