Entrenamiento y lesiones: Cómo seguir en tu mejor forma física aunque no entrenes por un tiempo

TrainingInjured

Para un Atleta Libre, el dolor de perderse un workout es peor que el dolor de la lesión. Nadie quiere dejar de entrenar, pero todo el mundo quiere recuperarse lo más rápidamente posible. Lamentablemente, las lesiones son algo que pueden suceder. Así que ¿qué deberías hacer si te pasa a ti? ¿Deberías arriesgarte y entrenar de forma más suave? ¿O dejar de entrenar por completo?

En nuestro especial sobre lesiones en dos partes, te indicaremos un par de pasos que puedes dar en lo referente al entrenamiento y la alimentación, y que te ayudarán a que tu proceso de curación sea lo más rápido e indoloro posible. Aquí tienes nuestros mejores consejos para mantener los músculos y permanecer en forma aunque sufras una lesión.

¿Vas a perder músculos si no entrenas?

Que no cunda el pánico. Lo primero que deberías saber es que los músculos tienen memoria. Ya lo verás cuando vuelvas a entrenar. Los músculos no olvidan todo lo aprendido. La explicación es demasiado científica, pero esta sería la versión simplificada: aunque parezca mentira, tus músculos recuerdan su estado previo. Puede que pierdan volumen, pero, si has entrenado antes, volverán a recuperar su fuerza y tamaño mucho más rápidamente. No lo olvides. Es importante que sepas que así lleves un tiempo sin entrenar, el resultado no va a ser muy diferente. Tus músculos seguirán estando ahí, listos para volver al trabajo cuando tú también lo estés.

¿Deberías entrenar con una lesión?

Probablemente, lo mejor sería que evitaras hacer un workout completo como Helios, Aphrodite o Bastet, pero hay otras formas de entrenamiento que puedes hacer para mantener el progreso y los músculos:

Estiramiento

No subestimes el poder del estiramiento. Un músculo estirado tiene un mejor metabolismo, así que puede absorber más nutrientes (nos referimos a las proteínas, por supuesto) de la sangre y regenerarse más rápidamente.

Y eso no es lo único: el estiramiento también nos ayuda a muscularnos. Es una forma relajante de asegurarnos de que nuestros músculos permanecen flexibles y firmes, aun cuando no los estemos entrenando.

Pero no esperes a lesionarte para empezar a estirarte con regularidad. Al convertirlo en parte de tus ejercicios de calentamiento, incluso estarás reduciendo el riesgo de lesiones.

Entrena ligeramente otras partes del cuerpo

Si, y solo si, no estás pasando por un dolor insoportable y tu médico te da luz verde, prueba hacer algunos ejercicios ligeros para otras partes del cuerpo. Solo tienes que asegurarte de que no te van a causar ningún tipo de dolor ni carga en la zona afectada. Por ejemplo, si te has lesionado el hombro o la parte superior del cuerpo, ¿por qué no pruebas a hacer Leg Levers, Lunges o Squats? O, si lo que te has lesionado es la pierna, prueba Pullups o Situps. Todo ayuda. Solo tienes que tener cuidado.

Para estar seguro, habla con tu médico si tienes una lesión grave. La respuesta siempre depende del tipo de lesión y de las condiciones físicas en las que te encuentres.

No ignores la lesión en ningún caso

A nadie le gusta estar lesionado. Nadie quiere sentarse a mirar. Especialmente cuando estás tan cerca de alcanzar un objetivo para el que habías estado luchando tanto y durante tanto tiempo. Pero aun peor es ignorar tu lesión, puesto que podría empeorar, impidiéndote entrenar durante incluso más tiempo.

No esperes que pase el dolor. Si notas que vas a lesionarte, baja el ritmo del entrenamiento, o déjalo por completo. Cuanto antes controles el daño, antes podrás volver a ponerte manos a la obra. Una lesión leve de 1 o 2 semanas es mucho mejor que una grave de 1 o 2 meses de duración. ¿No crees?

Atente a una dieta de recuperación rápida

chicken oriental

La nutrición desempeña un papel inmenso en el proceso de curación. Aplícala bien y se convertirá en tu arma secreta. Consiste en proporcionar a tu cuerpo la cantidad adecuada de energía que necesita para recuperarse y volver a ponerse en marcha. ¿Te gustaría saber cómo funciona exactamente? Descubre más información sobre cómo la alimentación puede ayudarte a recuperarte en nuestro próximo artículo sobre lesiones.

Lo más importante es que no pierdas la motivación. Es duro, lo sabemos. No es divertido pensar que otros están entrenando mientras tú estás tirado en el sofá. Es frustrante mirarte en el espejo e imaginar los progresos que podrías haber hecho si hubieras entrenado esta semana. Pero no es el final. Quién sabe: quizás sea la forma que tiene tu cuerpo de avisarte de que necesitas un descanso. Presta atención a las señales de advertencia. Tómatelo con calma. Tómate un descanso. Como sano y estírate para recuperarte antes.

Esta recaída es la base para tu regreso. Tómate tu tiempo y vuelve fortalecido.