Cómo empezar el día a lo grande con el desayuno adecuado

Breakfast Header

No estamos bromeando cuando decimos que el desayuno es la comida más importante del día, sáltatelo y te lo estarás perdiendo. Un desayuno equilibrado aumenta tu metabolismo, proporciona energía al cerebro y aporta a tu cuerpo y mente la energía suficiente para empezar el día con fuerza y optimismo. ¿Quieres saber lo que es un “desayuno equilibrado” y cómo hacer que la primera comida del día sea mucho más efectiva, divertida y emocionante?

Sigue la lista de nutrientes

Que un desayuno sea energizante y beneficioso, depende de ti. Por lo tanto, tu elección, debe incluir hidratos de carbono ricos en fibra, proteínas magras, grasas saludables y muchos colores intensos de frutas o verduras. Un ejemplo puede ser avena con arándanos, banano, almendras y un huevo duro. O si prefieres algo más salado, pan integral con aguacate y huevos revueltos.

Prepárate

Si crees que no tienes tiempo por la mañana para prepararte el desayuno, haz legumbres, verduras o huevos extra durante la semana o la noche de antes. De esta forma tendrás algo listo para llevar si ves que vas con prisas por la mañana.

No te quedes con lo que crees que debería consistir un desayuno

No siempre has de comer aquello que crees que es un desayuno típico. ¿Por qué no tomar en el desayuno algo que comerías para cenar? Intenta añadir pescado o pollo a la tortilla que tomes en el desayuno o cocínalo con algunas verduras. Otra opción excelente sería tomar los restos que tengas de comida y además así te ahorras el tiempo de preparación. No tengas miedo de experimentar. Estimula tus papilas gustativas y encuentra diferentes comidas y combinaciones que funcionen para ti.

Selecciona de forma inteligente tu bebida para el desayuno

Un gran desayuno no es solamente lo que se encuentra en el plato, sino también lo que hay en el vaso. Elige de manera inteligente la bebida para el desayuno y saca así el máximo partido a tu comida matutina. El café (negro), el té matcha, los batidos ricos en nutrientes preparados con frutas, verduras y té natural añadirán un toque extra de energía a tu desayuno. ¡Y no olvides hidratarte! Como mínimo, deberías beber 500 ml de agua en los primeros 30 minutos después de despertarte por la mañana.

Sigue estos consejos y notarás una gran diferencia en tu rendimiento. No solo en el entrenamiento, sino también en el trabajo y en otros aspectos de tu vida. Empieza el día con un buen desayuno y deja que los resultados hablen por sí solos.