¿Son peligrosos los huevos?

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Es hora de responder la pregunta más formulada sobre los huevos, y no nos referimos a la pregunta, ¿qué viene primero, el huevo o la gallina? La pregunta es, ¿son los huevos realmente un peligro para nuestra salud? Durante más de 50 años los científicos han estado investigando sobre la conexión entre el consumo de huevos y la salud del corazón. Durante mucho tiempo, se decía que los huevos aumentan los niveles de colesterol en sangre y contribuyen a la obstrucción de nuestras arterias. Algunos estudios han desmentido esta hipótesis. Pero la paranoia del huevo parece ser un gran dilema. Así que vayamos hasta el fondo de la cuestión. Sigue leyendo para descubrir si los huevos son realmente peligrosos o no.

¿Qué es el colesterol de todos modos?

El colesterol es una sustancia vital, producida por nuestro organismo en grandes cantidades. Esta molécula orgánica es, entre otras cosas, la precursora para la biosíntesis de la vitamina D, las hormonas esteroides, como la testosterona y los ácidos biliares y también es una parte integral de nuestra membrana plasmática.

¿Por qué puede ser perjudicial el colesterol?

Si tu nivel de colesterol es demasiado alto, aumenta el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Para comprender mejor todo esto, tenemos que diferenciar entre dos tipos de colesterol: colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) y colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad). El colesterol LDL, también conocido como “colesterol malo” puede producir las denominadas “placas” en la pared interna de las arterias. Las placas están formadas de diferentes sustancias como colesterol, calcio, grasa y desecho celular. Este proceso, que también se conoce como “aterosclerosis”, que normalmente se desarrolla durante un largo periodo de tiempo y no es posible detectarlo en la mayoría de los casos. En el peor de los casos, estas placas pueden romperse de repente. Esta ruptura puede generar un coágulo, que puede provocar un derrame cerebral o un infarto.

Por el otro lado, el colesterol HDL, también conocido como “colesterol bueno”, se descompone en el hígado y no puede sedimentarse en las arterias.

Por lo tanto, es importante mantener el nivel de colesterol total por debajo de 200 mg/dl, el colesterol LDL “malo” por debajo de 160 mg/dl y el colesterol HDL “bueno” por encima de 40 mg/dl. Los niveles de colesterol se pueden medir en un análisis de sangre realizado por el médico.

¿Qué influye en nuestros niveles de colesterol en sangre?

Existen varios factores que provocan niveles altos de colesterol. Algunos de estos se pueden controlar, con nuestra alimentación y estilo de vida (el ejercicio, el fumar, etc.), mientras que otros no se pueden controlar, como la edad, el sexo o los genes.

Colesterol y nutrición

En primer lugar, nuestra alimentación influye en nuestros niveles de colesterol. Durante mucho tiempo, la gente creía que cantidades altas de colesterol en nuestra dieta provocan directamente niveles elevados de colesterol en sangre. Sin embargo, ahora los estudios demuestran que se trata más de la cantidad de grasa saturada en nuestra dieta, que del colesterol en sí mismo, el tener un gran impacto en el aumento de los niveles de colesterol en sangre. Comidas como carnes y salchichas grasas, la mantequilla, la nata, el queso, la leche entera, así como las tartas y los pasteles contienen un nivel alto de grasas saturadas. Asimismo los ácidos grasos trans, que se pueden encontrar en alimentos procesados y fritos, como las patatas fritas, se conocen por aumentar el nivel de colesterol LDL y por bajar la proporción del colesterol bueno HDL. Aunque no tienes que dejar de comer estos alimentos completamente, solo debes recortar su consumo lo máximo posible.

Nuestro consejo: algunos alimentos bajan los niveles de colesterol de manera natural. Por ejemplo, añadiendo a la dieta avena, aguacates, cereales integrales, judías y frutos secos pueden mejorar los niveles de colesterol en sangre.

Colesterol y genética:

Algunos científicos dicen que nuestros genes y estilo de vida tienen una mayor influencia en nuestros niveles de colesterol en sangre que nuestra nutrición.

Cuando se consume el colesterol mediante la nutrición, nuestro cuerpo puede normalmente acelerar su propia síntesis hasta cierto grado. Esto significa que el nivel de colesterina se mantiene constante. Sin embargo, este mecanismo de regulación no funciona correctamente para todos. Nuestros genes son, en definitiva, responsables de la diferencia de una persona a otra: algunas personas tienen más o menos de los llamados “receptores LDL” y pueden, por lo tanto, regular mejor o peor el nivel de colesterol en sangre.

¿Qué sucede con los huevos?

Ahora que ya sabes algo más sobre el colesterol, respondemos tu pregunta: sí, los huevos contienen colesterol. Pero como hemos explicado con anterioridad, el colesterol de los alimentos tiene solo un impacto menor en los niveles de colesterol en sangre. Generalmente, los huevos son un motor nutricional: son relativamente bajos en grasas saturadas mientras que son ricos en vitaminas, como las vitaminas D, B12, ácido fólico y riboflavina. Además son una gran fuente de proteínas y ácidos grasos omega-3 saludables. Sin embargo, algunos doctores dicen, para mayor seguridad, que no se debería comer más de 7-10 huevos a la semana.

Resumamos

Tener el colesterol alto en sangre es uno de los mayores factores de riesgo para problemas cardíacos y sí, los huevos contienen colesterol. PERO, de acuerdo con los principales expertos, el colesterol que se obtiene de los alimentos tiene muy poco impacto en el aumento de niveles de colesterol en sangre. Solo algunas personas absorben el colesterol de los alimentos en mayor medida que otras personas por su predisposición genética. Estas personas tienen que tener, sin duda, más cuidado a la hora de consumir colesterol. Pero para la mayoría de nosotros, el colesterol que consumimos mediante la comida no tiene un efecto directo sobre los niveles de colesterol en sangre. Lo que tiene un efecto directo en los niveles de colesterol en sangre es llevar una dieta poco saludable con gran cantidad de grasas saturadas y un estilo de vida no saludables (por ejemplo, fumar y no hacer ejercicio). Por lo que recomendamos hacer ejercicio regularmente y seguir una alimentación equilibrada y sana con muchas verduras, cereales, frutos secos y fruta.

Sin embargo, si ya tienes un nivel alto de colesterol, consulta con el médico si quieres incluir huevos en tu dieta.