Transformación de Cihan

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“Cree en ti y tendrás medio camino hecho.”
— Cihan

Entrenar en el gimnasio es más que tener biceps fuertes y unas abdominales duras como piedras. Para muchos es el primer paso a una nueva vida. Es una manera de fortalecer la mente, no solo el cuerpo. Un logro que empieza en el gimnasio, pero influye en todas las áreas de tu vida. A Cihan, le llevó en total cuatro meses con Freeletics Gym para volver a creer en sí mismo. Para dejar de vivir una vida de segunda clase y empezar a vivir la que tendría que vivir. Esta es la historia de Cihan.

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Hubo una fase en mi vida donde, todos los días de mi vida, era infeliz con la persona en la que me había convertido y la manera en la que mi vida había tomado su curso. La incertidumbre y la insatisfacción eran mis emociones diarias. Ya apenas prestaba atención a aquellas cosas que habían sido siempre importantes para mí: los hobbies, las relaciones y mi apariencia. Mi autoestima estaba por los suelos y empecé a ser más inseguro y tímido. No fue hasta que toqué fondo, cuando me di cuenta de que no podía continuar así, y que tampoco quería. Me pregunté: ¿Cómo puedo cambiar?

Mi búsqueda me llevó a Freeletics Gym y me dieron la oportunidad de probar la nueva aplicación durante 14 semanas. Sin quejarse. Sin abandonar. Sin excusas. Tan solo dando el máximo y llevándolo a cabo hasta el final. Firmé en el momento.

El principio fue duro. Más duro de lo que esperaba. Tuve realmente que patearme mi propio trasero para ponerme en marcha y pensé en abandonar en muchas ocasiones. Pero, mi plan de entrenamiento me hizo continuar en los momentos que la debilidad llamaba a la puerta. Cada vez que miraba a la aplicación, sabía lo que tenía que hacer ese día, y sin tener que pensar sobre ello, lo hacía y punto. Como resultado, por primera vez desde hace mucho tiempo, mi motivación y fuerza de voluntad fueron más fuertes que mi débil ser interior.

Para la mayoría de mi familia, mis objetivos eran irreales. También tenía mis dudas pero fui firme y decidido para demostrar a todo el mundo que podía hacerlo.

Después de seis semanas, empecé finalmente a notar cambios físicos. La grasa que siempre resistía en mi cadera empezó a desaparecer. También mentalmente, el entrenamiento poco a poco requería menos esfuerzo. Incluso la gente me decía que me quejaba mucho menos. De hecho, empecé a disfrutar del entrenamiento, más y más. Mi Coach de Freeletics Gym mantenía el entrenamiento interesante, ya que continuamente adaptaba mis pesas en relación a mi rendimiento. Aunque se hacía más duro, era cada vez mejor y conseguía mantenerme motivado.

Despacio pero con seguridad, fui perdiendo todos mis temores. Y no solo yo, sino también mi familia, quien fue escéptica al principio, pronto cambió su opinión cuando vieron fotos de mi progreso. Donde antes encontré escepticismo, ahora recibía nada más que admiración. Llegado a este punto, una cosa estaba clara para mí y para la gente que me rodeaba: el antiguo Cihan era cosa del pasado y tampoco iba a parar ahora.

Actualmente —14 semanas más tarde, el entrenamiento con Freeletics Gym se ha convertido en una rutina, y volver a mi antiguo yo es algo inpensable. Freeletics Gym ha cambiado mi vida, tanto que cuando descanso en mis “días libres”, echo de menos el entrenamiento.

He aprendido a respetarme y también a mi cuerpo. La autoestima, que pensé haber perdido, ha vuelto y mucho mejor que nunca. Ya no tengo ansiedad cuando entro en un lugar. Tengo confianza, me siento relajado y decidido. Los retos no me asustan como solían hacerlo. Ahora me enfrento a ellos con una mentalidad fuerte y con el objetivo de superarlos.

Ahora, quiero inspirar a otras personas para que sigan mis pasos. Mi hermano y mi primo, quienes en su día dudaron de mi aventura, han empezado su entrenamiento con Freeletics Gym. Espero que mi historia alcance incluso a más personas. Todo el mundo se merece la oportunidad que me brindó Freeletics.

Para todos aquellos que se guían por las dudas, para todos aquellos que tienen miedo a volver a fallar: “Crean en sí mismos y Tendrán medio camino realizado”. Por el momento, la fuerza de voluntad puede esperar. Tampoco la tenía cuando empecé a entrenar. Al igual que un músculo crece con el proceso del cambio físico. No quiero crear ilusiones, no será fácil. Requiere mucha paciencia y mucho trabajo duro. Pero cada segundo de lucha acumula excelencia, ya verás. Para mí, Freeletics Gym fue el camino adecuado que tenía que tomar. Y dada la oportunidad, volvería a tomarlo una y otra vez.

No esperes a tocar fondo. Esta es la oportunidad que estabas esperando. Ahora mismo es tu oportunidad. Tómala y corre.

Cihan