Complejo pero importante: Cómo se mueven los músculos

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Realizar un Pullup, cambiar de marchas mientras conduces o incluso alcanzar el mando a distancia del televisor – cada movimiento que hagas depende del trabajo de los músculos. Su función consiste en mover partes del cuerpo activamente y entre sí. Como Atleta, el movimiento nunca debe ser solo algo que hagas. Entender la biomecánica y la manera en la que se mueven y se contraen los músculos, no solo es esencial para mejorar el rendimiento atlético, sino que también es necesario saber por qué se genera el dolor muscular y cómo se puede prevenir. ¿Te pica la curiosidad? Entonces averigüemos más.

Los 3 tipos de contracción muscular

Antes de ponernos muy técnicos, deberías entender qué significa “contracción muscular” y cómo se contrae un músculo. Una contracción muscular se define como un “estado de generación de alta tensión” y siempre está seguido por un “estado de generación de baja tensión”. En pocas palabras, significa que el músculo se pone bajo presión y luego se relaja.

Las contracciones musculares se pueden dividir en 3 tipos diferentes: concéntrico, isométrico y excéntrico. ¿Nunca has oído hablar de ellos? No te preocupes. En realidad son movimientos bastante directos. Imaginemos algo tan sencillo como agarrar un vaso de agua. Este movimiento cubre los 3 movimientos de las contracciones del músculo bíceps:

  • Agarrar una botella de agua y moverla hacia la boca pide una contracción muscular concéntrica. Concéntrico implica que el músculo se acorta.
  • Sujetar la botella de agua mientras bebes requiere una contracción muscular isométrica. Isométrica implica que el músculo se mantenga bajo tensión sin realizar movimiento.
  • Alejar la botella de agua requiere una contracción muscular excéntrica. Aquí el músculo se alarga.

Ahora que hemos cubierto lo básico, profundicemos en el tema y descubramos cómo están estructurados los músculos. Puede que algunos nombres no te resulten muy familiares, así que intenta seguir lo que decimos y no nos abandones.

¿Cómo están estructurados los músculos?

Un músculo esquelético se compone de haces de fibras musculares. Cada una de estas fibras está compuesta de muchas miofibrillas que se forman de nuevo de unidades llamadas sarcómeros. Cuando observas un sarcómero individual, este está compuesto de fibras gruesas y delgadas. La fibra gruesa se llama miosina y está conectada al centro del sarcómero. La fibra fina se llama actina y está conectada al borde del sarcómero. Básicamente estos se deslizan el uno sobre el otro para acortar la unidad entera del sarcómero y con ella el músculo entero.

¿Qué hace que el músculo se contraiga?

Agarrar un vaso de agua parece bastante sencillo visto desde fuera, pero estás a punto de sorprenderte por lo complejo que es este movimiento “sencillo”. Aquí te lo explicamos de forma simplificada:

Esta contracción se basa en el llamado mecanismo de acoplamiento de excitación-contracción (Acoplamiento E-C). Se sigue una estimulación eléctrica mediante una reacción mecánica. ¿Qué significa eso? Cada vez que un impulso nervioso (potencial de acción – estimulación eléctrica) llega a la célula del músculo diciendo que se contraiga el músculo, se extiende a través de la superficie de los sarcómeros hasta el túbulo-T. Los iones de calcio son liberados por los retículos sarcoplásmicos que se unen a las fibras de actina. Lo que sucede a continuación es que la miosina se une a los miofilamentos de actina que tiran de la actina hacia el centro del sarcómero. Puedes imaginarte este proceso como si los filamentos de miosina “se reducen” hacia el centro del sarcómero y lo hace “más corto”. Ahora el músculo está contraído de forma concéntrica, creando la reacción mecánica.

¿Cómo se relaja el músculo después? El retículo sarcoplásmico bombea activamente los iones de calcio de nuevo hacia el interior cuando ya no queda más impulso nervioso, o para ser más precisos: sin ningún potencial de acción. La unión de la miosina y de la actina se afloja y la actina se desliza hacia su posición normal, llevando al sarcómero a su longitud normal.

Y eso es lo que está detrás de este movimiento “sencillo”. Sabemos lo que estás pensando ahora mismo, y sí, ¡tu cuerpo es realmente una máquina increíble!

¿Por qué necesitas saber todo esto?

Probablemente te estarás preguntando… todo esto es muy científico, ¿Por qué necesito saberlo? Este es el punto de partida para comprender cómo crecen los músculos y por qué experimentas dolor muscular – algo de lo que nosotros, como Atletas, deberíamos ser conscientes. Las contracciones musculares repetitivas – especialmente a través de contracciones excéntricas – afectan a determinadas estructuras del músculo. Aquí, la conexión se encuentra entre las contracciones y las estructuras que las inician, lo que provoca el dolor muscular de las estructuras afectadas y dañadas en los músculos.

Resumamos

La tarea de los músculos es mover partes del cuerpo de forma activa y con respecto a otras. Existen 3 tipos diferentes de contracciones musculares: concéntrica, isométrica y excéntrica. Las tres se incluyen a menudo incluso en el más sencillo de los movimientos, por ejemplo, beber de una botella de agua. Aunque la estructura de un músculo esquelético y el proceso de contracción parecen complejos, aprender y entender los fundamentos básicos son necesarios si quieres mejorar tu rendimiento y entender cómo evoluciona el dolor muscular. Y esto es tan solo el principio. Tenemos mucha información interesante sobre el tema del dolor muscular. Sigue leyendo para descubrir cómo se desarrolla.